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¿Cómo es la clasificación de las cuentas contables?

Publicado por Nubox

Las cuentas contables son la base de todo sistema de contabilidad, pues sin ellas sería imposible registrar las operaciones del ente económico, y realizar las posteriores tareas de análisis y generación de estados financieros. Por lo tanto, es importante que conozcas a fondo qué son y cómo se clasifican.

El conjunto de registros donde se detallan cronológicamente todas las transacciones llevadas a cabo por un ente económico en un tiempo determinado, se denomina como "cuentas contables". Un ejemplo sería la cuenta de "caja" de una empresa, donde anota todos los movimientos que realiza en efectivo.

Este registro contable se compone de lo siguiente:

  • Nombre de la cuenta: hace referencia a la denominación específica de la cuenta. Es recomendable que dichos nombres sean los más explícitos posibles.  Por ejemplo, “Proveedores” o “Bancos”. 
  • Código: es el número que la identifica dentro del plan de cuentas del ente económico. Lo mejor es que sigas las recomendaciones del Servicio de Impuestos Internos (SII).
  • Debe o Débito: se ubica en la parte izquierda de la cuenta y se emplea para ingresar los débitos.
  • Haber o Crédito: registra los créditos del ente económico. Esta ubicado en la parte derecha de la cuenta. 
  • Saldo: es la diferencia entre el debe y el haber. Si la suma de los débitos es mayor que la suma de los créditos, entonces estás frente a una cuenta de saldo deudor. Si sucede lo contrario, el saldo es acreedor.

¿Cómo es la clasificación de las cuentas contables?

La contabilidad se compone de seis grandes grupos, dentro de los cuales se ubican las cuentas de acuerdo al tipo de operaciones que registran. 

  • Activos: representan todos los bienes y derechos que posee un ente económico. Pueden ser tangibles (dinero, propiedades, etc.) o intangibles (propiedad intelectual, marca, etc.)
  • Pasivos: son todas las obligaciones que tiene la empresa frente a terceros como proveedores, bancos u otros acreedores. 
  • Patrimonio: hace referencia a la suma de las aportaciones de los propietarios modificada por los resultados de operación del ente económico. 
  • Ingresos: representan el dinero que entra al negocio por concepto de su actividad económica. 
  • Costos: reflejan todo desembolso de dinero realizado por la empresa para la adquisición de activos que generarán beneficios económicos al negocio, así como a todos los costes que conlleva poner en funcionamiento dichos activos. 
  • Gastos: son las partidas que disminuyen el beneficio de la empresa o aumentan la deuda o pérdida. 

 Lee también: "¿Qué es el principio de devengo en contabilidad?"

Una vez entendida esta categorización, es posible hablar de cómo es la clasificación de las cuentas contables:

Cuentas reales o de balance

En este grupo se incluyen las cuentas que registran los bienes, derechos y obligaciones de la empresa, es decir su activo, pasivo y capital

La denominación de “cuentas reales” obedece a que el saldo de esta cuenta representa realmente lo que tiene el ente económico en un momento dado, es decir, lo que posee y lo que debe. Por lo tanto, son las que al final del período contable van a conformar el Balance General de la empresa. Adicionalmente, se caracterizan por ser cuentas de carácter permanente; lo que significa que se mantienen abiertas, por lo que se traspasa de un saldo a otro en cada período contable.

Cuentas nominales o de resultado

Son las cuentas que representan los ingresos y los egresos, producto de la actividad económica de la empresa en un período determinado, y que conforman el Estado de Resultados o Estado de Pérdidas y Ganancias. 

Son cuentas de carácter transitorio o temporal. Su duración es igual a la del período contable. Por lo general, nacen el 1 de enero de cada año y se cierran por obligación el 31 de diciembre del mismo año, transfiriendo su resultado (pérdida o ganancia) a la cuenta capital.

Cuentas mixtas

Como su nombre lo indica, son las cuentas cuyo saldo en una fecha determinada está conformado por una parte real y otra parte nominal. No obstante, al cierre del ejercicio todo su saldo debe ser de naturaleza real. Un ejemplo de ello son los montos prepagados o diferidos.

Cuentas de orden 

Son las cuentas que controlan aquellas operaciones o transacciones que no afectan al activo, pasivo, patrimonio ni a las operaciones de la empresa, pero que sí generan una responsabilidad para esta en razón de las transacciones que las originaron, o que a futuro pueden representar un recurso o una obligación para el negocio. En consecuencia, se presentan solamente por necesidad de control, al pie del balance general, ubicando las deudoras debajo del total del activo y las acreedoras debajo del total del pasivo y patrimonio.

Estas cuentas tienen una característica especial, y es que, por tratarse de una anotación de control, no requieren de la partida doble. Sin embargo, para cumplir con este principio se registran dos cuentas que llevan la misma denominación, pero se diferencian entre sí porque a la cuenta acreedora se le adiciona el sufijo "por contra".

Al entender bien la clasificación de las cuentas contables, el tu plan de cuentas quedará bien estructurado y es la que te permite ubicar cada cuenta en razón de su función y estructura, a fin de que los estados financieros que generes reflejen fielmente la situación económica de la empresa

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