Uno de los mayores obstáculos que enfrenta una Pyme en sus inicios -o a la hora de ejecutar proyectos expansivos- es la falta de capital para su financiamiento. Sin embargo, se trata de una dificultad que se puede sortear de manera relativamente sencilla, accediendo a alguna de las soluciones crediticias que el mercado financiero ofrece. Acá te diremos 11 tipos de créditos para empresas.

Aunque hay que cumplir con ciertos requisitos -y pagar intereses que, en ocasiones pueden ser altos-, un crédito para una empresa proporciona algunos beneficios:

  • Acceso a capital de forma casi inmediata.
  • Pago a corto, mediano y largo plazo.
  • Fortalecimiento del ciclo productivo.
  • Fortalecimiento de la historia crediticia de la empresa.

Para determinar qué tipo de crédito para empresas es mejor, hay que tener en cuenta las necesidades y condiciones de cada negocio.

Por lo tanto, para que sepas qué alternativas tienes a mano, es necesario apuntar las características de las diferentes soluciones que circulan en el mercado financiero, a fin de que cada compañía pueda llegar a una conclusión inteligente.

Los intereses y condiciones del producto suelen variar de una entidad a otra, pero nunca pueden vulnerar las leyes que regulan dichas operaciones.

Crédito comercial

Es una solución dirigida a personas jurídicas con necesidades de financiamiento, a fin de apoyar el crecimiento empresarial y el emprendimiento.

Este crédito puede usarse para financiar la adquisición de bienes, el pago de servicios orientados a la operación de la empresa y al refinanciamiento de pasivos.

Se asigna en pesos o en Unidades de Fomento (UF) y se paga en cuotas iguales y de tasa fija. Dependiendo de la entidad financiera, el préstamo puede cancelarse a plazos que oscilan entre los tres y los 4 años. Permite los abonos a capital y algunas instituciones acceden a pactar cuotas mensuales, bimestrales, trimestrales o semestrales.

Créditos agroindustriales y agropecuario

Productos diseñados para financiar ciclos agrícolas -incluyendo la adquisición de todos los insumos y la mano de obra-, o para ejecutar proyectos de innovación y/o tecnificación de actividades productivas en el sector rural.

La mayoría de las entidades financieras que ofrecen esta solución, permiten la compra de maquinaria e implementos, sistemas de riego, animales y materiales, entre otros activos que mejoren la infraestructura. Según los beneficios que ofrezca cada institución, los calendarios de pago se pueden ajustar al ciclo agrícola, con cuotas mensuales, bimestrales, trimestrales, semestrales o anuales.

Crédito CORFO

Está dirigido a empresas -ya sean personas naturales o jurídicas- con ventas anuales de hasta UF 25.000, que destinen los recursos a la producción de bienes o servicios. ¿Forma parte de los tipos de créditos para empresas que necesitas?

Este crédito otorga a los beneficiarios un tope de UF 5.000 -poco más de 100 millones de pesos- y se puede emplear para financiar inversiones, actividades de producción y capital de trabajo. Hablamos de un préstamos pactado a 120 meses como plazo máximo, y sus intereses son inferiores a los que ofrecen las entidades bancarias.

Además, las únicas restricciones son que no está ligado al pago de impuestos, no financia investigaciones de tecnologías contaminantes y tampoco créditos para personas relacionadas con la gestión inmobiliaria.

Es recomendable consultar sobre el proceso en las distintas instituciones intermediarias, a fin de verificar cuál tiene las condiciones y requisitos más adecuados para la empresa o proyecto, así como el costo del crédito, incluyendo seguros y comisiones.

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Crédito con garantía FOGAPE

Dentro de los tipos de créditos para empresas, el crédito con garantía FOGAPE está dirigido a personas naturales o jurídicas que desarrollen actividades empresariales, ya sea productivas o de servicios, con la debida formalidad tributaria.

Se tramita a través de intermediarios financieros y se puede utilizar para capital de trabajo y/o financiamiento de materias primas, mercaderías o pago de remuneraciones.

El Fondo de Garantía para Pequeños Empresarios (FOGAPE) es, en concreto, un fondo estatal que garantiza un porcentaje de los créditos que las instituciones financieras otorgan a las Pymes que, por concepto de ventas anuales, no pasen las UF 50.000.

Crédito para local, bodega u oficina

Diseñado para que las empresas financien la adquisición de los espacios que requieren para ejecutar sus procesos empresariales.

Pueden encontrarse soluciones que cubren desde la compra de terrenos hasta la construcción, reforma y adquisición directa del inmueble. Dependiendo de la entidad financiera, para acceder al préstamo se exige tener entre el 10% y el 30% del valor total de la propiedad.

Esta clase de crédito es aconsejable solo si la compra del inmueble está completamente justificada, las proyecciones de venta equilibradas y no va a afectar en el futuro el flujo de caja. De lo contrario, tomarlo puede ser una mala decisión.

Es una deuda alta que compromete la capacidad de pago y, por lo tanto, cierra muchas puertas a otros financiamientos.

Préstamos a Exportadores

El financiamiento se otorga en moneda extranjera (USD y EUR) o nacional (pesos o UF), y puede emplearse para financiar el capital de trabajo, costes de producción y los preparativos de embarques que requiere todo proceso de exportación. Si tu empresa se dedica a la exportación, este tipo de créditos para empresas es el ideal.

Lo otorgan varias entidades financieras del país, por lo que las condiciones de este crédito variarán de acuerdo a cada institución. Para acceder a esta solución, la empresa debe presentar la Declaración única de Salida (DUS), que es el documento que acredita su condición de exportadora.

Financiamiento contado (para importadores)

Se trata de una financiación en moneda extranjera (USD y EUR) o nacional (pesos y UF) a través de la cual se pueden pagar las importaciones en un solo contado. Para acceder a este producto, el cliente (de la institución) debe presentar su Declaración de Internación (DI), a fin de acreditar la condición de importador.

Factoring

Consiste en un contrato a través del cual la empresa trasfiere a una entidad financiera la cobranza de los créditos y facturas que le adeudan sus clientes. A cambio obtiene de inmediato un monto de dinero igual al de las deudas menos los gastos por el servicio de cobro, comisiones e intereses.

Es una excelente forma de acceder a financiamiento de manera ágil y de mejorar el flujo de caja, mientras se mejoran los índices financieros de compañía pues, básicamente, se trata de una operación de venta de activos y pago de pasivos. Este crédito no constituye deuda en la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF).

Confirming

Es un producto financiero de enormes beneficios para garantizar el flujo de capital, la operatividad de la empresa y acceder a las comisiones por pago anticipado.

Básicamente, consiste en que una entidad financiera les paga de forma anticipada a los proveedores las facturas que la empresa pacta a plazos mucho más largos.

En cierto modo, también se puede entender como una automatización del proceso de pago. Sin embargo, hay que tener en cuenta que algunas entidades financieras pueden cobrar a los proveedores una comisión por el anticipo e intereses acorde al tiempo anticipado a la fecha establecida para el pago de la factura.

Tarjeta de crédito para empresas

Este tipo de crédito lo ofrecen la mayoría de entidades bancarias. Permite comprar toda clase de productos y hacer avances en efectivo en Chile y en el extranjero.

El pago se difiere a las cuotas que el cliente determine al momento de realizar la transacción, y el monto de los intereses corresponde a las políticas de crédito rotativo de cada institución.

Leasing

Aunque no es propiamente un crédito, permite acceder a bienes muebles (vehículos o maquinaria) o inmuebles (oficinas, locales, etc.) a través de un contrato de arrendamiento con opción de compra.

A petición de la empresa interesada, la entidad bancaria adquiere el bien para arrendárselo, con la posibilidad de adquirirla como activo. La ventaja de esta alternativa radica en que, sin adquirir una deuda como tal, la empresa financia hasta el 100% de la operación.

La mayoría de financiamientos para activos fijos productivos se entregan bajo la modalidad de leasing. Son una buena opción porque ponen a disposición de la compañía maquinaria, equipos y tecnología sin necesidad de destinar capital de trabajo para ello.

Sin embargo, también es posible encontrar soluciones ordinarias en las que el banco presta a mediano plazo capital para la compra de estos elementos, siempre y cuando representen una modernización en la infraestructura empresarial o una optimización de la producción.

Llega el momento en que todo negocio requiere de capital para continuar con sus operaciones. Los diferentes créditos para pequeñas y medianas empresas son una excelente solución al respecto, sin embargo -y tal como sucede con las finanzas personales-, es importante medir la capacidad de pago real de cada entidad para evitar problemas a futuro.

Por ello, antes de adquirir un préstamo, evalúalos junto a tu contador -parte fundamental en la estrategia comercial de cualquier Pyme- para así tomar una decisión conveniente, responsable y que permita el pago de las deudas sin arriesgar la salud financiera de la empresa.

¿Qué tipos de créditos para empresas podrían ser de ayuda para tu negocio?

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