Conoce la diferencia entre boleta y factura

Publicado por Nubox | 25 de noviembre del 2019
Conoce la diferencia entre boleta y factura

Para las Pymes y personas con poca experiencia en el campo fiscal, hay ciertos conceptos que pueden causar confusiones y que es mejor conocer a cabalidad. En ese sentido, los comprobantes fiscales que se entregan al momento de vender o comprar algo, pueden generar dudas y, al respecto, una de las consultas más frecuentes tiene que ver con la diferencia entre boleta y factura, la que revisaremos en detalle.

Para comprender la diferencia, es necesario tener claro el concepto de IVA, y entender cómo funciona, pues es el elemento diferenciador más importante entre estos documentos tributarios.

 

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¿Qué es el IVA y cómo funciona?

Se trata del Impuesto al Valor Agregado (IVA). En Chile, representa un recargo del 19% sobre el valor de un bien o servicio. El vendedor lo incorpora en el precio de venta al público, por lo que éste aumenta en un 19% y se ve reflejado en la factura o boleta de venta.

Al concretar una transacción, el vendedor le entrega el IVA de la venta al fisco (ese 19%), entidad que debe devolverle el IVA -que el vendedor pagó- al proveedor del producto o servicio que fue adquirido.

Cuando el intercambio comercial se realiza entre empresas, el IVA se puede usar como crédito o débito, dependiendo del resultado entre el impuesto pagado por las ventas y el generado como parte de los gastos.

En el caso de la compra de bienes o servicios por parte de una persona natural, quien asume el costo de este tributo es el consumidor final, que no tiene derecho a ningún reembolso o crédito fiscal.

Toda esta operación es controlada por el fisco mediante documentos de boletas y facturas. Entonces, ahora que conoces qué es y cómo funciona el IVA, podemos analizar la diferencia entre boleta y factura más allá de los lineamientos y formatos plenamente explicados en el sitio del SII.

 

¿Qué es una Factura?

Como ya lo viste, el comprador que adquiere productos para revender (no para consumir) tiene derecho a crédito, es decir, a que se le reembolse el monto que pagó por concepto de IVA y que será asumido por el consumidor final. Para hacerlo, debe contar con la respectiva factura de compra, que es el documento tributario exigido por el SII para llevar a feliz término el trámite.

Adicionalmente, mediante las facturas, los comerciantes tienen acceso a las ventajas del mérito ejecutivo de la tercera copia obligatoria, entre las cuales se encuentran un acceso mucho más flexible a modelos de financiamiento como el factoring.

La factura debe contar con un número consecutivo, la plena identificación del comprador, la fecha y hora exactas en que se realizó la transacción, actividad comercial y relación de los productos adquiridos,  entre otros datos necesarios para acceder al crédito fiscal y cumplir con las obligaciones tributarias. Es importante detallar en la glosa de una factura lo que se está comprando o vendiendo. 

Cabe señalar que -para que le puedan emitir una factura- el comerciante tiene que exhibir el RUT original. Y para poder usar el crédito fiscal generado por el IVA, debe ser contribuyente de IVA y estar registrado como tal en el Servicio de Impuestos Internos.

Actualmente, el procedimiento es mucho más sencillo, ya que todo se maneja mediante un sistema de facturación electrónica -al que puedes sumarte a través de un software especializado- que simplifica el trabajo y reduce a casi cero el margen de error.

 

¿Qué es una Boleta?

Es el documento tributario que se le entrega al consumidor final, quien no requiere de una factura para hacer el reembolso de un crédito fiscal pues -por ley- es a él a quién le corresponde pagar el IVA. Por tal razón, en la boleta no se realiza mayor individualización del comprador y solo se anotan los productos vendidos y su valor.

A diferencia de las facturas electrónicas, una empresa autorizada para emitir boletas electrónicas de ventas y servicios no debe enviarlas al SII, aunque -de acuerdo a la Resolución N° 19 del 2008- sí tiene la obligación de enviar un resumen diario, llamado Reporte de Consumo de Folios.

Al final, la diferencia entre boleta y factura radica en la persona a quién se le entrega, pues para el vendedor es casi igual dar uno u otro documento.  Sin embargo, la factura permite al comerciante acceder al reembolso del pago del IVA, mientras que la boleta -entregada a una persona particular- es solo un comprobante de la transacción y no involucra ningún tipo de crédito o devolución.

Una buena manera de optimizar la gestión de estos documentos tributarios es usando un sistema de facturación electrónicaque te permitirá hacerlo de manera más ordenada, rápida y con fácil acceso a los archivos que desees. 

 

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