¿Qué es el impuesto verde en Chile?

El impuesto verde es un tributo anual que grava las emisiones al aire de material particulado (MP), óxidos de nitrógeno (NOx), dióxido de azufre (SO2) y dióxido de carbono (CO2).

Su objetivo es que las empresas internalicen el costo social de contaminar, incentivando la inversión en tecnologías más limpias.

La reducción del impacto ambiental también forma parte de una visión más amplia de la responsabilidad social empresarial, que considera cómo las decisiones de una organización afectan al medioambiente, sus trabajadores y la comunidad.

Los impuestos verdes fueron creados por la Ley N.º 20.780, publicada en 2014 como parte de la Reforma Tributaria.

Posteriormente, la Ley N.º 20.899 de 2016 introdujo modificaciones y la Ley N.º 21.210 de Modernización Tributaria, publicada en 2020, cambió de manera importante las reglas aplicables a las fuentes fijas.

En términos simples, en Chile podemos distinguir dos tipos:

  • Impuesto verde a fuentes móviles: grava, por una sola vez, determinados vehículos motorizados nuevos, livianos y medianos.
  • Impuesto verde a fuentes fijas: es un impuesto anual que grava las emisiones de determinados establecimientos cuando superan los umbrales establecidos por la ley.

Aunque ambos persiguen un objetivo ambiental, no funcionan de la misma manera ni afectan necesariamente a los mismos contribuyentes.

Impuesto verde a vehículos nuevos: ¿cómo funciona?

El impuesto verde aplicado a vehículos busca incentivar el ingreso al parque automotor de vehículos menos contaminantes.

Este gravamen está establecido en el artículo 3 de la Ley N.º 20.780 y se paga una sola vez por determinados vehículos motorizados nuevos, livianos y medianos.

En vehículos, el impuesto afecta a la persona natural o jurídica a cuyo nombre debe inscribirse el vehículo nuevo gravado.

Un punto importante: el impuesto no se calcula directamente según las emisiones de CO₂ del automóvil.

La fórmula legal considera el rendimiento urbano, las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y el precio de venta del vehículo.

¿Quién debe pagar el impuesto verde a fuentes fijas?

El impuesto verde a fuentes fijas grava las emisiones al aire de dióxido de carbono (CO₂), material particulado (MP), óxidos de nitrógeno (NOx) y dióxido de azufre (SO₂).

Actualmente, el criterio principal no es el tamaño de la empresa ni pertenecer a una industria determinada.

Lo relevante es que el establecimiento cuente con fuentes emisoras comprendidas por la normativa y alcance alguno de los umbrales establecidos por ley.

Están afectos los establecimientos cuyas fuentes emisoras, individualmente o en conjunto, emitan:

  • 100 o más toneladas anuales de material particulado (MP); o
  • 25.000 o más toneladas anuales de dióxido de carbono (CO₂).

Superar uno de estos umbrales determina la afectación del establecimiento al impuesto.


¿Cuánto se paga por el impuesto verde a fuentes fijas?

El cálculo depende del contaminante.

Impuesto al CO₂

Para las emisiones de CO₂, la tasa establecida por la ley es de US$5 por cada tonelada emitida.

Existe una excepción para determinadas fuentes emisoras que operan sobre la base de medios de generación renovable no convencional cuya fuente primaria de energía sea biomasa, en los términos establecidos por la legislación eléctrica.

La excepción se mantiene aunque se utilicen aditivos en la combustión de biomasa.

Impuesto al MP, NOx y SO₂

Para los contaminantes locales (material particulado, NOx y SO₂ no existe una tarifa única por tonelada para todo Chile.

La tasa incorpora el costo social del contaminante, la población de la comuna y, cuando corresponde, un Coeficiente de Calidad del Aire (CCA). Esto permite que la situación ambiental del territorio influya en el impuesto.

Cuando una comuna forma parte de una zona declarada saturada o latente respecto del contaminante correspondiente, se aplica el coeficiente definido por la ley.

Por eso dos establecimientos que emitan la misma cantidad de un contaminante local podrían no terminar pagando exactamente el mismo monto si están ubicados en territorios con condiciones distintas.

¿Qué son las compensaciones del impuesto verde?

Este es uno de los cambios más relevantes de los últimos años. Desde 2023 está operativo el Sistema de Compensación de Emisiones (SCE), que permite a los contribuyentes afectos al impuesto verde de fuentes fijas compensar total o parcialmente emisiones gravadas mediante certificados provenientes de proyectos aprobados bajo este sistema.

No se trata simplemente de comprar cualquier “bono de carbono”. El SCE es un mecanismo regulado de cumplimiento y los certificados deben cumplir los procedimientos y requisitos definidos por el Ministerio del Medio Ambiente.

Para que los proyectos puedan generar reducciones utilizables en el sistema, estas deben cumplir requisitos como ser adicionales, medibles, verificables y permanentes.

Además, un certificado proveniente de un programa voluntario internacional no adquiere automáticamente validez tributaria en Chile: debe pasar por los procedimientos de homologación o evaluación correspondientes del Sistema de Compensación de Emisiones.

¿Cómo funciona una compensación en la práctica?

Supongamos que un establecimiento tiene emisiones gravadas de CO₂. En vez de limitarse a pagar el impuesto por la totalidad de esas emisiones, puede utilizar certificados válidos generados por proyectos que hayan reducido o absorbido emisiones y que cumplan los requisitos del sistema.

De esta forma, la compensación puede disminuir la cantidad de emisiones sobre la que finalmente se calcula el impuesto.

Los proyectos pueden involucrar, entre otras alternativas admitidas por las metodologías correspondientes, generación energética, eficiencia, gestión de residuos o iniciativas de reducción y absorción de emisiones.

El sistema de compensaciones ya está funcionando

Los resultados publicados por el Ministerio del Medio Ambiente muestran una expansión importante del sistema.

En el ciclo 2025, que concluyó en febrero de 2026, se registraron 1.683.301 toneladas reducidas utilizadas por establecimientos participantes del sistema.

En ese último período participaron operaciones de sectores como minería, generación eléctrica, refinación y actividad industrial, lo que muestra que el mecanismo ya forma parte concreta de la gestión tributaria y ambiental de grandes emisores en Chile.

¿Cuándo y cómo se paga el impuesto verde en Chile?

El momento y la forma de pago dependen del tipo de impuesto verde:

  • Vehículos nuevos: se declara mediante el Formulario 88 de la Tesorería General de la República (TGR) y se paga por una sola vez, después de la compra y antes de realizar la primera inscripción del vehículo. Puede pagarse en línea o mediante las instituciones recaudadoras autorizadas.
  • Fuentes fijas: se paga durante abril del año siguiente a aquel en que se generaron las emisiones. El SII realiza previamente el cálculo y giro del impuesto, y el pago se efectúa ante la TGR en moneda nacional.

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El impuesto verde no se autodeclara como una declaración jurada tradicional, lo calcula y gira el SII a partir de la información que reporta la SMA, pero sí exige que la contabilidad de tu empresa esté ordenada para registrar correctamente el gasto, conciliar el pago del giro y sustentarlo frente a cualquier fiscalización posterior.

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Preguntas frecuentes sobre el impuesto verde en Chile

¿El impuesto verde se declara en el Formulario 22 o en una declaración jurada?

No. El impuesto verde a fuentes fijas se calcula directamente por el SII a partir de la información de emisiones que reporta la SMA, y se paga mediante un giro emitido en abril. No requiere una declaración jurada específica.

¿Dónde se declara y paga el impuesto verde?

Depende del tipo de impuesto. Para vehículos nuevos, la declaración y el pago se realizan mediante el Formulario 88 de la Tesorería General de la República (TGR). En fuentes fijas, el SII calcula y gira el impuesto a partir de la información de emisiones reportada por la SMA, y el contribuyente paga el monto correspondiente ante la TGR.

¿Existe una herramienta para calcular el impuesto verde?

Para vehículos nuevos, el SII dispone de una herramienta que permite simular el impuesto según las características del vehículo, como su precio, rendimiento urbano y emisiones de NOx. En el caso de fuentes fijas, el cálculo depende del tipo y volumen de emisiones y de otros factores establecidos por la normativa, por lo que no se determina con el mismo simulador.

¿Todas las pymes deben pagar el impuesto verde?

No. Solo lo pagan los titulares de establecimientos que superen los umbrales de 100 toneladas anuales de MP o 25.000 toneladas de CO2. La mayoría de las pymes queda fuera de esta obligación, salvo que compren un vehículo nuevo, caso en el que deben pagar el impuesto verde a fuentes móviles por única vez.

¿Los autos eléctricos pagan impuesto verde?

Los vehículos a propulsión eléctrica se encuentran entre las excepciones contempladas en la ley, por lo que no pagan este impuesto adicional.

El impuesto verde puede parecer un tema exclusivo de grandes industrias, pero afecta directamente a cualquier empresa con fuentes de combustión relevantes, y de forma puntual a toda pyme que compre un vehículo nuevo.

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