Durante la Reforma tributaria del 2016, nació la Ley N°20.899, que simplifica el sistema de tributación a la renta y perfecciona otras disposiciones legales tributarias. Acá conocerás varios cambios así como el impuesto verde en Chile.

En estas modificaciones, se agrega el artículo N°8, con nuevas disposiciones, incluyendo modificaciones que hacen referencia a la calidad del aire y la contaminación.

Así comienza el camino del impuesto verde, con sus primeros pagos en abril del 2018, correspondiente a las recaudaciones del año comercial 2017.

Actualmente, se agregan nuevas modificaciones a este impuesto bajo el marco de la Ley de Modernización Tributaria, las cuales conocerás a continuación.

¿Qué es el impuesto verde?

El impuesto verde comenzó como una franquicia tributaria que se aplicaba por única vez a todos aquellos que adquieran automóviles nuevos. Es un impuesto de carácter ecológico que buscaba regularizar las emisiones de CO2 de los vehículos motorizados livianos y medianos, dependiendo el rendimiento urbano. De este modo, se buscaba incentivar el ingreso al parque automotor de vehículos que contaminaran menos.

¿Qué establece la modernización tributaria sobre el impuesto verde?

La modernización legislativa tributaria indica que el impuesto verde establece nuevas consideraciones, las cuales se pueden dividir en tres:

1.Modificación del hecho gravado

Se amplía su definición dando una mayor precisión, por lo cual se modifica el hecho gravado, estableciendo consideraciones cuando supere el umbral anual de emisiones contaminantes, dependiendo de la capacidad instalada.

De este modo, se gravará de impuesto verde a todas las emisiones de compuestos que contaminen y emitan por sobre las 100 toneladas anuales de dichas partículas. Esto incluye a aquellas que superen las 25.000 toneladas de CO2.

Se considerarán nuevas partículas contaminantes sumadas al Dióxido de Carbono (CO2), el material Particulado (MT), el Óxido de Nitrógeno (NOx) y el Dióxido de Azufre (SO2), al considerarse las estimaciones fiscales del año 2019, en donde aumentó la generación de estas partículas y el CO2 anual aumentó de un 39% a un 46%.

Este hecho gravado amplía la cobertura a otras industrias, tales como: cemento, fundiciones mineras, metalúrgicas y otras, que desarrollen actividades que consideren dichas partículas contaminantes. La ley incluye las definiciones de establecimientos que forman parte de una fuente emisora y combustión, con el fin de la descontaminación de las zonas de sacrificio saturadas por emisiones contaminantes locales.

Nueva llamada a la acción

 

2.Compensación de las emisiones de CO2

Se fomentará la inversión con mayor tecnología para la baja de emisiones de contaminación local y global. Se establecen entonces las compensaciones de contaminación por emisiones de CO2 para todos aquellos contaminantes que se graven a través de la implementación de proyectos que consideren la reducción de éste a nivel nacional. Esto se certificará a través de auditorías externas autorizadas por el Ministerio de Medio Ambiente a través de su superintendencia.

Además, estos proyectos que incluyen tecnología que disminuya una baja en la contaminación, deberán considerar los niveles de saturación de las comunas afectadas y colindantes, donde las mediciones deben ser verificables y permanentes.

De este modo, la compensación se amplía a un trabajo transversal y colaborativo que fortalece la institucionalidad, con una mayor participación de fiscalización para el control de las emisiones y absorciones de transferencias contaminantes.

3. Gradualidad en la implementación

El impuesto considera una exención aplicable a fuentes fijas graduales, donde las emisiones de CO2 operen en base a medios de generación renovable y no convencional, y que su fuente de energía principal sea la biomasa.

Estas continuarán exentas de impuesto verde, aún cuando utilicen aditivos en la combustión de la biomasa. Sin embargo, este contemplará un período de implementación progresivo, fomentando la inversión sustitutiva con aplicación de tecnología que entregue una baja en emisiones y disminuciones contaminantes.

Por esta razón, sus costos marginales deberán considerar un impuesto futuro. Este se proyecta con mediciones del año 2023 para iniciar durante el año 2024, para una inversión adecuada que cubra las emisiones negativas de contaminación.

¿Qué compañías deben pagar el impuesto verde?

Ahora, el pago del impuesto verde debe ser ejecutado por una persona natural o jurídica que compre un automóvil nuevo, liviano y mediano, donde el hecho gravado se incorpora al momento de la compra.

Además, se incluyen las personas naturales o jurídicas, titulares de establecimientos con fuente emisora de aditivos contaminantes, tales como; Dióxido de Carbono (CO2); Material Particulado (MT), Óxido de Nitrógeno (NOx) y Dióxido de Azufre (SO2).

¿Desde cuándo entrará en vigencia el impuesto verde?

El impuesto verde en Chile entró en vigencia en 2016 con la Ley N°20.899, la cual amplía sus consideraciones con la Ley N°21.210, que entró en vigencia en febrero 2020.

Para efectos de aplicación de las modificaciones legales, en el mes de marzo de cada año, la Superintendencia del Medio Ambiente entregará de manera consolidada las emisiones informadas por los contribuyentes correspondientes al año anterior.

Esta última informará al servicio de impuestos internos los contribuyentes que se deberán acoger a dicho artículo del impuesto verde. Las emisiones generadas durante el 2020 deberán ser declaradas y pagadas en abril del 2021.

¿Qué contribución realizará al Fisco?

El pago de impuesto verde deberá efectuarse ante la Tesorería General de la República durante el mes de abril de cada año, considerando el año anterior como generador de contaminantes.

El giro para el pago lo emite el Servicio de Impuestos Internos (SII), el cual debe ser cancelado en moneda nacional.

Ambas instituciones deberán trabajar en la modernización de sus portales web para ayudar e informar a sus usuarios, de acuerdo a las modificaciones legales vigentes.

¿Qué experiencias similares se han aplicado en otros países?

Existen países con impuestos ecológicos, los cuales han acudido al llamado de la OCDE para la reducción de partículas contaminantes.

En Europa, tenemos países con  mayor éxito en impuestos ambientales-ecológicos, que pueden servir de ejemplo a los otros países del mundo. Algunos impuestos están asociados a la pesca y el uso de bolsas plásticas (Irlanda), emisiones de gases (Reino Unido) y nitrógeno contaminante (Suecia), entre otros casos.

Cabe destacar la labor de algunos países latinoamericanos que caminan hacia un cambio ambiental. Son 17 considerados de un total de 36 a nivel mundial, según informes de la CEPAL al 2016.

En Chile, el impuesto verde recaudó US 185 millones durante 2019, donde las industrias eléctricas aportaron un 94% del monto total. Sin embargo, si bien el país entra a la lista de los que contribuyen al cambio de vida y cuidado del medio ambiente a través del cobro de los impuestos, necesita avanzar en temas de fiscalización y control, ya que muchas empresas descuidan la inversión en tecnologías que disminuyen la huella de contaminación, por considerar que hacen suficiente a través del pago de impuestos.

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