Rentabilidad del negocio: ¡descubre aquí si tu empresa la tiene!

Publicado por Nubox | 2 de junio del 2020
Rentabilidad del negocio: ¡descubre aquí si tu empresa la tiene!

Determinar de forma precisa la rentabilidad del negocio que emprendiste meses o años atrás es posible si aplicas los métodos y procesos adecuados.

En general, se trata de cálculos, análisis y principios que te permitirán conocer realmente qué tan viable ha sido tu proyecto de negocios y cuál es su realidad financiera y competitiva.

Entonces, ¿te gustaría conocer algunas de las mejores prácticas para determinar la rentabilidad de este? Si tu respuesta es “sí”, ¡sigue leyendo hasta el final!

 

Nueva llamada a la acción

 

Determina cuánto dinero has invertido desde la creación del negocio

Algunos emprendedores cometen el error de solo tomar en cuenta la inversión inicial que realizaron para poner en marcha sus proyectos de negocio. Una vez que han recuperado este dinero, dan por sentado que sus empresas son rentables y que, en consecuencia, no es necesario recortar gastos o llevar a cabo otras acciones drásticas.

Sin embargo, la realidad es que determinar la rentabilidad de un negocio va más allá de este simple análisis. Entre otras cosas, es importante definir cuánto se ha invertido en la empresa, más allá del monto inicial.

Por ejemplo, puede que en los últimos meses hayas tomado dinero de las ganancias —o incluso de tu propio bolsillo— para adquirir computadores y otros equipos informáticos para tu empresa.

Gastos como este deberían sumarse al monto total e histórico de inversión que al ser comparado con el global de las ganancias, te permitirá saber —de manera efectiva— si tu empresa brinda dividendos y qué tan elevados son estos.

 

¡No olvides registrar hasta el gasto más mínimo!

De acuerdo a Entrepreneur.com, del total de las PyMEs que emergen cada año a nivel mundial, tan solo el 20% llega a una década de trayectoria y, entre los factores que hacen que muchos de estos emprendimientos desmayen en el camino, destaca el de la sensación de que "no hay que rendirle cuentas a nadie".

Es por eso que —en algunas ocasiones— los emprendedores no registran sus gastos, sobre todo los variables, por lo cual no conocen cuál es la estructura real de costos de sus negocios.

Esto puede generar una falsa percepción de rentabilidad, debido a que el porcentaje de ganancia estimado es mayor al obtenido realmente.

Aunque parecen menores, gastos como la adquisición de insumos de impresión, la compra de comida a cargo del negocio, los arreglos estéticos y el pago de servicios eventuales de limpieza, representan una carga financiera para tu empresa, razón por la cual no puedes pasarlos por debajo de la mesa.

No olvides incluir este tipo de operaciones pequeñas en tus partidas mensuales de gastos, y compara el total con el nivel de ganancias promedio para que puedas saber qué tan saludable está tu empresa desde el punto de vista financiero.

Asimismo, recuerda que restar todos los gastos del dinero generado por medio de las ventas es clave para disminuir las tasas y montos de impuestos anuales.

 

Flujo de caja

 

Calcula el rendimiento sobre el patrimonio

La rentabilidad del negocio también depende de su margen de crecimiento y de la posibilidad de expandirse de manera sustentable.

Tomando en cuenta esto, es importante que te enfoques en medir el rendimiento sobre el patrimonio, un indicador que popularmente es conocido como ROE (Return on Equity). Como su nombre lo refleja, se trata de una métrica que determina la rentabilidad de una compañía con respecto a su patrimonio real.

Para calcularla, primero debes restar deudas y gastos pendientes de tu empresa del valor total de sus activos —bienes, dinero líquido, valor de marca, entre otros— para obtener el resultado referente al patrimonio real.

El siguiente paso es determinar la utilidad —preferiblemente anual— correspondiente a las ganancias netas que obtuviste producto de la actividad empresarial.

Luego, tendrás que dividir el patrimonio entre las utilidades y, finalmente, multiplicar el resultado por 100 para determinar la rentabilidad de la empresa.

Por ejemplo, si las utilidades son de $4.000.000 y el patrimonio de $60.000.000, obtendrás como resultado de la división entre ambos 0,06, lo que al ser multiplicado por 100 da 6,6. En resumidas cuentas, esto significa que el ROE es de 6,6% o —lo que es lo mismo— que tu empresa utiliza el 6,6% de su patrimonio para generar ganancias anualmente.

¿Este porcentaje es bueno o malo? La realidad es que no se puede dar una respuesta concluyente sobre ello, pues existen muchas otras variables que determinan la valoración del ROE, como la situación actual del segmento de mercado, las proyecciones de la empresa y su tiempo en el mercado.

Lo que sí es una certeza es que siempre se puede incrementar la rentabilidad, en especial si esta no llega al 10%.

¡Eso es todo! Ahora ya sabes de qué manera puedes calcular la rentabilidad de un negocio y, por consiguiente, conocer su realidad financiera y capacidad competitiva.

Como ves, para aplicar algunos de estos métodos es necesario tener acceso a la información de interés sobre tu empresa, por lo cual resulta una muy buena idea que inviertas en la implementación de un software de mercado.

Además de brindarte la oportunidad de emitir Documentos Tributarios Electrónicos (DTE), esta clase de soluciones tecnológicas centralizarán, clasificarán y ordenarán los datos y la documentación que surge a raíz de las operaciones de tu negocio.

Gracias a esto, las revisiones y evaluaciones históricas serán tareas que te tomarán unos pocos minutos, al igual que la revisión de cifras y valores de diferentes variables contables y financieras. Genial, ¿cierto?

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