Defensoría del Contribuyente: el nuevo apoyo de las PyMEs

Publicado por Nubox | 16 de marzo del 2020
Defensoría del Contribuyente: el nuevo apoyo de las PyMEs

Diversas han sido las opiniones sobre las modificaciones que requiere el sistema tributario chileno. Entre algunas de las razones, encontramos aquellas que apuntan a promover el crecimiento económico y la equidad en el país. Dentro de estas adiciones y cambios, se ha mencionado la necesidad de contar con una figura de carácter público que brinde apoyo a los contribuyentes, en especial a aquellos que no cuentan con recursos económicos suficientes y a las PyMEs.

Es por eso que una sección del proyecto de modernización tributaria —presentado por el Ejecutivo— contempla la creación de la Defensoría del Contribuyente.

¿Qué es? ¿Cuáles fueron las razones para crearla? ¿Cómo ayudará a las PyMEs?

Pues bien, te invitamos a ver las respuestas a estas interrogantes en las siguientes líneas. ¡Acompáñanos!

 

Nueva llamada a la acción

 

¿Qué es la Defensoría del Contribuyente?

La Defensoría del Contribuyente (DEDECON) es un organismo estatal que tiene el objetivo de ayudar —de manera gratuita— a aquellos contribuyentes que tienen escasos recursos y a las PyMEs cuyos derechos hayan sido vulnerados por medio de acciones realizadas por el Servicio de Impuestos Internos (SII).

Además, esta nueva entidad de la administración pública tendrá la posibilidad de hacer un análisis de los casos que reciba y, en consecuencia, presentar ideas para mejorar el sistema tributario en lo relativo a los derechos del contribuyente, tanto al Ministerio de Hacienda como al Congreso Nacional y al SII.

Entre las obligaciones que tendría la DEDECON con los contribuyentes están:

  • velar por el reguardo y protección de sus derechos;
  • prestar asesoramiento en todas las acciones realizadas y relacionadas con el SII y los Tribunales Tributarios y Aduaneros (TTA);
  • efectuar mediaciones extrajudiciales;
  • ejercer la representación de estos en los juicios realizados en los TTA.
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¿Cuáles fueron las razones para su creación?

Uno de los argumentos para realizar cambios al sistema tributario es la necesidad de estimular el crecimiento del país y aumentar el nivel de equidad, puesto que —según la opinión de expertos en el área— la forma en que están diseñados los impuestos en Chile no favorecen a los contribuyentes que tienen menos recursos.

Por eso, entre los principales ejes que propone la modernización tributaria encontramos la recaudación progresiva. Pero esto no es suficiente; aun así, las personas más vulnerables y las pequeñas y medianas empresas no cuentan con la solvencia económica necesaria para hacer frente a imprevistos de carácter tributario que comprendan acciones judiciales.

Ahí es donde nace la Defensoría del Contribuyente, con el fin de compensar la diferencia económica existente entre contribuyentes —sean personas o empresas— para que puedan estar en igualdad de condiciones a la hora de verse involucrados en situaciones donde sus derechos tributarios sean ignorados o pasados a llevar debido a acciones del Servicio de Impuestos Internos.

Parte de la inspiración para esta figura pública fue tomada al realizar comparaciones con las experiencias de Colombia y México, naciones que ya cuentan con la figura de Defensoría del Contribuyente —lo curioso es que Colombia ve a Chile como el modelo a seguir para su futuro en materia tributaria.

 

Nueva llamada a la acción

 

¿Cómo ayudaría a las PyMEs?

Lógicamente, una de las afirmaciones que se pueden hacer es que las pequeñas y medianas empresas no tienen los mismos recursos que los grandes negocios que, muchas veces, son su competencia.

En este aspecto, la creación de la DEDECON es bienvenida y bien vista por algunos analistas tributarios, pues permite que las PyMEs cuenten con un apoyo experto —y gratuito— en materias judiciales relacionadas con sus impuestos.

Tal como mencionábamos más arriba, la competencia con las grandes empresas es un factor relevante cuando alguien decide establecer un nuevo emprendimiento.

Y es imposible, valga la redundancia, competir de "igual a igual" si tu negocio no dispone de los mismos recursos para contratar un equipo de asesoramiento legal en favor de la defensa de tus derechos como contribuyente cuando estos son vulnerados debido a errores, sean estos de quien sea, pero en especial de las instituciones estatales.

Es por eso que la Defensoría del Contribuyente podría garantizar el respeto de los derechos de las PyMEs, por medio de:

 

  • la representación de estas en juicios ante el Servicio de Impuestos Internos y los Tribunales Tributarios y Aduaneros;
  • el asesoramiento en relación a cualquier hecho, instrucción, omisión o error en particular por parte del SII y donde se vulneren los derechos del contribuyente o desconozcan las estipulaciones de la ley;
  • la emisión de recomendaciones para el contribuyente y de medidas para el SII, ante los diferentes casos presentados por los contribuyentes afectados. Cada caso se trata de manera particular y no es vinculante ni funciona como analogía para otros casos;
  • la difusión de recomendaciones —tanto en su página web como en el Diario Oficial o algún otro medio de amplia difusión— cuando sea pertinente y haya casos que sean considerados graves, reiterados y apliquen a un número significativo de personas;
  • la mediación, solicitada por el contribuyente, para resolver de manera directa y extrajudicial aquellos casos en que exista inconformidad sobre el actuar del Servicio de Impuestos Internos.
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Como ves, la creación de una nueva repartición pública como la Defensoría del Contribuyente es un elemento positivo dentro del proyecto de modernización tributaria para facilitar el funcionamiento de las PyMEs, lo que significa un gran aporte para estimular el emprendimiento, fomentar el crecimiento económico y avanzar en la equidad del país.

¿Qué piensas de la Defensoría del Contribuyente? ¿Qué otras funciones debiera tener para ayudar aún más a las PyMEs? Tu opinión también cuenta, así que ¡déjanos un comentario en este artículo!