El éxito de una pequeña y mediana empresa —y de cualquier organización en general— depende en gran parte de la forma en que gestiona sus recursos económicos, tecnológicos, laborales e intelectuales.

El control y la optimización de estos elementos no solo debe llevarse a cabo de manera ordenada, sino que es necesario que se prevea el futuro y se tengan en cuenta factores del entorno.

Alan Lakein, un conocido autor sobre gestión y aprovechamiento del tiempo, dijo una vez que “planificar es traer al futuro al presente para que puedas hacer algo al respecto ahora”. Para cumplir con todas estas premisas e integrar el futuro, es imperativo crear un presupuesto enfocado en crecer que contemple los recursos y estrategias necesarios para garantizar la rentabilidad del negocio.

Y es que un presupuesto es una especie de guía maestra. Este documento no es simplemente un conjunto de términos monetarios y montos sin sentido ni relación entre sí. Se trata de un plan de operaciones, basado en el capital que se prevé utilizar para optimizar los recursos disponibles y, también, aprovechar las oportunidades del entorno.

A su vez, el desarrollo de un presupuesto siempre está orientado a cumplir con determinados objetivos estratégicos, que suelen conllevar una mayor eficiencia operacional, mejor posicionamiento, expansión y, por supuesto, rentabilidad.

Dicho esto, ya está claro lo importante que resulta definir un presupuesto, específicamente si está enfocado en crecer. Por esa razón, llegó la hora de explicar de manera detallada qué debe hacerse para crear un presupuesto con estas características y, con ello, impulsar el crecimiento y el desarrollo del negocio.

¿Te gustaría saberlo? Entonces, descarga esta guía que hemos preparado en conjunto con Hubspot para que puedas conocer estos tres pasos fundamentales para lograrlo. ¡Hay plantillas disponibles! 👇

 

Nueva llamada a la acción